Parque Nacional Etosha, la suela de zapato de Namibia
Entre un bosque bajo con matorral, la sabana, distintas depresiones y lagunas saladas secas, se extiende Etosha (“El gran lugar blanco”), denominación originada por el color otorgado por el carbonato (sal) presente en su superficie.

Es un enorme parque con una forma similar a la suela de un zapato y está habitado por leones, rinocerontes, elefantes, leopardos, jirafas, cebras y gacelas saltarinas, entre muchos otros animales.
Si te resulta atractiva la información sobre este lugar, puedes viajar a Namibia y recorrer el gran Parque Nacional Etosha. Es recomendable conocerlo durante la temporada de sequía, entre marzo y septiembre.
Si lo deseas, puedes pernoctar en uno de los tres campings existentes con bungalows y zona de acampada libre: Okaukuejo, Halali y Namutoni. En cualquiera de ellos, la vida salvaje podrá sorprenderte, ya que están ubicados al lado de una charca que se ilumina durante la noche, lo que hace posible divisar a los animales.
Si eres de las personas que prefieren la comodidad, puedes quedarte a pocos kilómetros de la entrada del parque en algún albergue, como los ofrecidos por Mushara Lodge.
Una vez que decides dónde quedarte, te preguntarás qué opciones turísticas podrás encontrar en este parque.
Pues bien, ¿qué te parece un safari por la sabana, donde te podrás sentir como si fueras el protagonista de uno de esos documentales que pueden verse en Animal Planet?
En el Parque Nacional Etosha hay miradores e infinitos rincones que merecen ser fotografiados. No olvides disfrutar allí de un atardecer, rodeado de animales salvajes y bosques: un paisaje increíble que quedará grabado en tu memoria para siempre.
Los aventureros seguramente querrán recorrer el Bosque Embrujado de árboles moringa, en las cercanías de Okakuejo.
Atravesar la carretera Bloubokdraai, donde se pueden apreciar a los antílopes más pequeños del mundo (los dik-diks de Damara), es otra experiencia exótica que todo turista disfrutará.
via: dondeviajar.es
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