Una de las míticas rutas que atraviesan el contienente africano es la línea imaginaria que une El Cairo con Ciudad del Cabo. En una epoca incluso se pensó unir las dos ciudades por una vía ferroviaria. Hace unos años tuve la suerte de hacer por tierra este viaje y era inevitable que en la “Llamada de África” visitasemos este punto geográfico. Hoy viajamos hasta la región del “cabo de las tormentas”.

Hasta 1487 históricamente se desconoce mucho de su historia. Pero, en esta fecha, el navegante Bartolomé Díaz llegó por estas regiones de África dando cuenta de ello en sus libros de navegación. Siguiendo la costa más al sur hasta su extremo, daría nombre al cabo que allí se encuentra, bautizándolo como cabo de las Tormentas. No es difícil imaginar el porqué de dicho nombre.
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Es el sitio donde el diluvio parece eterno, o tan persistente como para caer unos 360 días al año. Está situado en Hawaii.

El monte Wai ‘ale ‘ale (en inglés se conoce también como Waialeale) es el lugar donde llueve más cantidad de días al año en todo el mundo. Sus laderas suelen cubrirse de múltiples cascadas de agua como si el monte se diera una ducha eterna sin cerrar jamás el grifo:
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París rebosa Historia por los poros; y ésta reposa, las más de las veces, en los cementerios. Charles Baudelaire, François Truffaut y Jean-Paul Sartre son algunos de los muertos ilustres que descansan eternamente en los varios camposantos de París.

El visitante ocioso y melancólico podrá demorarse en la decadente y estrafalaria necrópolis de Montmartre (atravesado por un puente cruzado por automóviles), en los sencillos e inmutables jardines de Montparnasse (sus grandes avenidas acotadas por un césped siempre igual) y, sobre todo, en el que se encuentra en la enorme montaña de Père-Lachaise (calle del Reposo, nº 16).
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Vilnius, el casco antiguo barroco más grande de Europa, es por supuesto patrimonio de la humanidad por la Unesco.

Uno no se cansa de merodear por sus callejuelas y admirar las iglesias barrocas que abundan en ellas así como el escenario de palacios y casas que acompañan armoniosamente a tan religiosa ciudad.
Extraña, exuberante, caótica, devota y alocada; Vilnius cuenta con la única estatua del mundo erigida a Frank Zappa y a la vez es peregrinaje obligado para católicos, en especial entre los polacos.
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